


Pablo Guerrero un extremeño soñador.
Hace ya muchos años, allá por el año 1978, aquel joven cantautor extremeño de 32 años, Pablo Guerrero que había nacido en la Esparragosa del Caudillo, por obra y gracia de la familia Goyeneche benefactora y buena madre de todos los habitantes de dicho pueblo, puso en la retina y oídos de muchos de nosotros la esperanza en una España, aún convulsa y que despertaba a la grandeza de respirar libertad después de tantos años de oprobio, silencios y opresión.
Como dicen que no hay mal que 100 años dure, su pueblo volvió a recuperar su nombre: Esparragosa de Lares, Extremadura pudo elegir su destino y se convirtió en lo que hoy es, pero algunos parece que quieren que el pesado velo de los silencios vuelva sobre esta tierra, que vuelva a ser mala madre con sus hijos y que renazcan de sus cenizas los viejos hábitos y costumbres ancestrales.
Que por la estribaciones de la Sierra de Lares, resuene una vez más, el grito de libertad y homenaje a un extremeño que nos hizo vibrar, que nos hace vibrar y que hoy más que nunca nos recuerda que la calle es de todos, que los paseos, parques y veredas no tienen dueño, amo o señor. Aquella cancioncilla popular de tu pueblo hoy debe resonar en nuestros oídos, recuperar los sueños y las esperanzas y cantarla a voz en grito para que sepan, escuchen y entiendan que nada les pertenece.
A tapar la calle que no pase nadie que vista de negro que lleve pistola que hable de la guerra y beba Coca Cola, a tapar la calle.
A abrir la calle que pase la gente que vista de flores que beba aguardiente que va hablando sola y pinta en las paredes, a abrir la calle.
A tapar la calle que no pase nadie que no tenga dudas que vaya con prisas y tenga señora que le lava y le guisa, a tapar la calle.
A abrir la calle a las abuelitas jugando a canicas y a los niños malos que cambian un duro por dos perras chicas a abrir la calle.
A tapar la calle que no pase nadie de los que han ganado y nos han legislado y nos han sermoneado y nos han controlado a tapar la calle.
A abrir la calle que pase la gente que nunca ha pasado y a los mal peinados y a el Señor Obispo con su novia en triciclo, a abrir la calle.
A tapar la calle que no pase nadie que viva de alguien con cara de loro, que vaya montado sobre el as de oros, a tapar la calle.
A abrir la calle, a tapar la calle, a vivir la calle, a soñar la calle, a cambiar la calle, a tomar la calle........
Gracias Pablo.