
Paco Muñoz, mi nuevo Alcalde.
Decía José Martí en su poema "Mi verso es como un puñal"
Ante un mundo que se tambalea, cruje ante las desigualdades,cuartea valores intrínsecos a los seres humanos y fomenta desigualdades y exclusiones, algunos pretendemos sentar las bases de un nuevo orden, de una nueva cosmogonía en la que predominen valores como la libertad y la justicia social. Hacer realidad, hoy y ahora, la utopia posible : HACIA UN MUNDO NUEVO
É curioso, coitados portugas, que um homem nascido na Hungría tem agora muita preocupaçao pelos lusos que moram na França, mais é mesmo política, curiosa, mais política.
Proximidad, cercanía, andarín impenitente, viajero incansable, bonachón, simpático, buen oidor, atento a cualquier sugerencia, buen conversador y en especial capaz de interiorizar las más cotidianas sensibilidades de los ciudadanos de a pie.
Como los antiguos viajeros del siglo XIX, como los escritores de literatura de andar y de ver, Guillermo Fernández Vara, se mezcla con el paisaje y con el paisanaje, oye, escucha con atención, pregunta, pide opinión, pide permiso para conocer la intimidad del hogar de ciudadanos, comparte mesa y mantel con ellos, reflexiona, recicla y procesa.
Finalizadas sus interminables jornadas de trabajo, con sus notas y con lo que ha aprendido pergeña la realidad de una sociedad viva, la interioriza, la traslada a la cotidianeidad de los ciudadanos, e intenta con la suma de esas experiencias vitales que su mensaje, cristalizado en propuestas, sea lo más próximo a lo que sienten, piensan y desean aquellos que siguen creyendo que el arte noble de dedicarse en cuerpo y alma a la cosa pública, al servicio de los ciudadanos no es una actividad para iniciados, para una casta de privilegiados llenos de múltiples titulaciones académicas o de masters en Universidades de relumbrón. No, es simplemente detenerse en el manierismo, en el detalle, en lo próximo, en lo cercano, en lo que no aparece nunca en los medios de comunicación social: la vida simple de nuestros conciudadanos.
Esa nueva forma de ser, de estar, de aproximarse a la ciudadanía le pueden hacer parecer como una rara avis en este mundo tan complicado, pero no es cierto hay muchos como él, pero en él esas peculiaridades adquieren unas características propias, una impronta con olor, color y sabor. Cristalino como el agua, nítido, leal, comprometido y asumiendo que necesita de los ciudadanos, que necesita que estos lo vean como lo que simplemente es: un ciudadano más.
Gracias Guillermo por ser como eres.
En nuestra España se dan y son comunes, como en otras muchas sociedades desarrolladas, algunos fenómenos generales y otros específicos tales como: atentados terroristas desde hace décadas ( el último a finales del 2006), cientos de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, centenares de muertos en accidentes de tráfico, pederastas que utilizan incluso a bebés, ancianos tapiados en sus viviendas por el acoso inmobiliario, personas que malviven en la calle, prostitución de menores, suicidios de niños por el acoso escolar, maltratos en comisarías y cárceles, abandono de ancianos, drogadicción, adicción al juego, anorexia, bulimia, obesidad, depresiones, SIDA, televisión basura, intoxicaciones, inundaciones, incendios, desapariciones de menores, robos, atracos, maltratro de animales en las corridas de toros, enchufismo, amiguismo, corrupción, evasión de impuestos, piratería, racismo, machismo, errores médicos, alto índice de paro y precariedad laboral, desigualdades sociales y económicas, etc.
¿Qué ocurriría si estas fueran las únicas informaciones que llegaran de nuestro país, a través de los medios de comunicación, hasta otros países? Sin lugar a dudas, la imagen de España sería pésima.
Esto es lo que ocurre desde siempre con la información que se nos presenta del continente africano. Tragedias y más tragedias. Y claro que hay problemas, ¡enormes!, pero también hay muchas personas que estudian y trabajan para llegar a ser algo en esta vida. Hay un montón de personas que montan negocios, que comercian; hay una economía muy dinámica, exportaciones e importaciones, grandes flujos de población que se mueven buscando oportunidades, ciudades con mucha vida cultural, grandes universidades con estudiantes llenos de proyectos. Pero esto no llega a los medios de comunicación. Lo que necesitan los africanos es la confianza del mundo en sus posibilidades, no la piedad, la caridad ni la compasión. Hay que hacer un esfuerzo para cambiar esta imagen falsa de que todo lo africano es negativo, y luchar contra los prejuicios.
Para que África deje de ser el hermano pobre del mundo, hay una pregunta clave: ¿por qué los productos africanos no pueden competir en el mercado internacional?