martes, 14 de octubre de 2008

Yo pregunto a los presentes


Yo pregunto a los presentes sino se han puesto ha pensar, como cantaban Daniel Viglietti y Víctor Jara, que es lo que pasa en este mundo descerebrado, donde los poderosos ven como se les cae su tinglado y llaman a todos en su ayuda. Ni Friedman ni Fukuyama se lo creen. Uno porque biologicamente desapareció y el de los ojos rasgados porque se cayó del burro y se pasó al agnósticismo frente a los neoconservadores. De aquel FIN DE LA HISTORIA hemos pasado a no saber como va a terminar la historia que nos toca vivir.
Es una tierna imagen ver ayer a unos barandas manifestándose en las puertas del Banco of Spain reclamando que la pasta gansa que se han gastado en orfebrería financiera en esos finos productos de pasamanería y damasquinado que les han dejado colgados de la brocha los boys del Lehman Brothers Bank algo así como los Dalton Brothers de la Pradera. Pobriños, todos ellos pequeños ahorradores y jubilados con pensiones mínimas.
Se avecina la que no está escrita en los papeles y todos a salvar al capitalismo, a apuntalarlo. mientras los padres de la cosa se van de saraos y con jugosas cantidades antes de cerrar el kiosco. Es lo de siempre y no existe nada nuevo bajo el sol, pero jode un montón a todo el mundo globalizado, pero esa nueva fe de los conversos de socializar pérdidas es una cuestión a profundizar políticamente y analizar sosegadamente, una vez que amaine la tormenta, y preguntar a los que de esto saben más que uno ¿Qué carajo pasa con la izquierda de este mundo? ¿Tenemos alguna idea para cambiarlo? o nos limitaremos a ser cooperadores necesarios de los reyes del mambo mercantil.
Para perla cultivada dejo, a los curiosos, un artículito de marras publicado en 1965 por una baranda llamada Ayn Rand, nacida en Rusia y de nombre Alissa Zinovievna, que se fue a los United States of América que definió como el Objetivismo y que puede leerse en sus principales basamentos en ¿Qué es el Capitalismo?. dejo para la reflexión la siguiente afirmación de la baranda: el capitalismo puro es el sistema económico más productivo que existe y el que genera mayor bienestar. Pero, decía, este no debe ser el motivo principal para defenderlo, porque el capitalismo debe ser defendido prioritariamente en términos morales, no prácticos.
Según la baranda, el único sistema social moral es el del puro capitalismo “laissez-faire”, con un gobierno estrictamente limitado a gestionar las instituciones destinadas a impedir o castigar el inicio de violencia por parte de unos seres humanos sobre otros, esto es: Sistema Judicial, Policía y Ejército.
Si Emiliano Zapata levantara la cabeza se quedaría obnubilado.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Todavía colea en mi cabeza el apoyo incondicional de Mariano Rajoy Brey a los planes de "salvación" de la crisis ( avalando con el 15% del PIB, es decir de nuestros bolsillos ) del ocupa de la Moncloa. El uno ( Mariano Rajoy Brey ) diciendo que le ha PROMETIDO y el otro ( José Luis Rodríguez Zapatero I del 11-M ) que PROCURARÁ.

No es lo mismo el prometer que es cumplir a costa de cualquier circunstancia, a Procurar que es cumplir o no cumplir dependiendo de las circunstancias ( dicho de otra manera que no tiene la menor intención de cumplir, o lo que es lo mismo que ha hecho otras veces, engañar para salir de la situación del momento para hacer lo que le viene en gana ).

Así sois de ladrones los socialistas y a ti y a Zapata que os den.

Anónimo dijo...

La mayor aseguradora de mundo señaló que, si el país no abandona el euro, afrontará una crisis "mucho peor que la Gran Depresión de los años 30". "Está condenada a la depresión, a la deflación y al desempleo", apuntó

A través de un informe, La Banque AIG, una filial de de AIG, la mayor aseguradora del mundo, advirtió que España enfrenta un momento complicado en cuanto a su economía se refiere por el estallido de la burbuja crediticia, por lo que para evitar una crisis mucho más demoledora que la que se vivió en la década del 30, el país europeo tiene que abandonar el euro y devaluar.

"España no se recuperará en ningún momento en el futuro predecible y, en vez de eso, está condenada a la depresión, la deflación y suspensiones de pagos generalizadas si permanece en la Unión Monetaria", señala el informe que firma Bernard Connolly, economista de la entidad, también llamado "el analista antieuro".

Cabe destacar que Connolly nunca ha sido un ferviente defensor de esta moneda; de hecho, opina que la misma no ha permitido la expansión española y, al mismo tiempo, impide la salida de la crisis.

El autor del informe, ante el estallido de la burbuja crediticia y la baja en la demanda interna, señaló que existen una serie de soluciones que no parecen posibles de llevar a cabo con facilidad. Entre ellas se destacan bajar los tipos de interés, algo que de todas formas no puede hacerse por la pertenencia española a la moneda europea; incrementar el gasto público o bajar los impuestos; devaluar la divisa para recuperar competitividad; devaluar el euro, pese a que ha caído frente al dólar durante los últimos meses; o llevar adelante un salvataje fiscal de los países con problemas presupuestarios por parte de los países con superávit.

Con esta visión negativa de posibles salidas, lanzó un último, pero duro recurso: "Parece inevitable que, mientras España permanezca en la Unión Monetaria, la única salida aplicable será la de forzar una enorme deflación nacional por la vía de una prolongada depresión y una subida masiva del desempleo".

"Es decir, España afrontará unas condiciones económicas mucho peores que las de la Gran Depresión de los años 30. Y las perspectivas de depresión y deflación se asocian casi inevitablemente a unas suspensiones de pagos generalizadas", agregó.

Finalmente, el economista lanzó sus críticas sobre el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, a quien acusa de ser el responsable de la futura quiebra de la economía española, al resistirse a salir de la Unión Monetaria porque sería cuestionar la "catastrófica Unión Monetaria"

Anónimo dijo...

Cómo vais a tener soluciones los de izquierdas, si soís el partido amigo de los banqueros y amáis el capitalismo más que nadie. Toma nota delos tejemanejes delos tuyos.

Ultimátum del PNV al Gobierno: su apoyo a los Presupuestos 2009 está condicionado a la fusión de las tres cajas vascas. Trío de medidas anticajas del Ejecutivo y del Banco de España: fusiones forzadas, venta de participaciones industriales y compra de cuotas por el Gobierno. La propia Moncloa alimenta los rumores sobre fusiones inter-regionales en Castilla-León, Castilla-La Mancha, Cataluña y Valencia. Tanto Caja Madrid como Caixa se niegan a entrar en el juego de las fusiones

Con el proverbial rigor del que hace gala al tratar asuntos económicos, el Ejecutivo Zapatero, introdujo, en el paquete de medidas anticrisis, la posibilidad de que el Gobierno compre cuotas participativas a las cajas de ahorros con dificultades de liquidez.

Curiosísima apreciación, dado que tan sólo una caja de ahorros, la CAM, ha emitido cuotas y han resultado desastrosas en su aplicación. Sin olvidar, claro está, el fondo de la cuestión: que las cuotas participativas son la vía más lógica hacia la conversión de las cajas de ahorros en sociedades anónimas, el gran deseo del gobernador socialista del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez.

La actual crisis es el momento idóneo, porque algunas cajas de ahorros tienen problema de liquidez. Además, Juan Ramón Quintás, presidente de la CECA; defensor del actual modelo, se aproxima a la jubilación. Las tres armas para privatizar las cajas de ahorros son: fusiones interregionales, con lo que se forzaría la modificación del marco legal actual, que ofrece todas las competencias a las comunidades autónomas.

Al mismo tiempo, el Banco de España están empeñados en que las cajas vendan su cartera industrial y reduzcan su obra beneficio social -lo que las desnaturalizaría- y, por último, las precitadas cuotas participativas.

Respecto a fusiones, es el propio Gobierno quien lanza rumores al mercado, sobre fusiones interregionales entre cajas de Castilla-León, Castilla-La Mancha, Cataluña y Valencia. De entrada hay que decir que las dos entidades más fuertes del sector, La Caixa y Caja Madrid, a las que esos rumores atribuyen el papel de absorbentes, no tienen ninguna gana de modificar su estructura: tendrán que obligarles. Caixa Catalunya, a cuyo frente se encuentra el vicepresidente Narcís Serra, no quiere saber nada de fusiones, y La Caixa ya ha desmentido que se vaya a absorber a Bancaja o a Caja Castilla-La Mancha.

Eso sí, toda esta refriega paralela a la crisis coincide con el empecinamiento del PNV en fusionar las tres cajas vascas. Así, los nacionalistas vascos, que siempre han soñado con disponer de una gran entidad financiera, exigen al PSOE, que controla la alavesa Caja Vital, que se una al proceso de fusión abierto entre BBK y Kutxa, ambos controlados por el PNV, aunque en Kutxa el nacionalismo independentista pacífico de Eusko Alkartasuna y el nacionalismo independentista violento del entorno Batasuna tiene algo que decir.

Faltaba la prueba del nueve de esta batalla por convertir las cajas en bancos: las declaraciones de Rodríguez Zapatero de que la crisis conllevará fusiones bancarias, confesión realizada durante la sesión de control parlamentario del miércoles

Y lo peor de todo esto es que ninguna de esas medidas va a ayudar a las cajas a superar tensiones de liquidez.

Anónimo dijo...

Lo ha dicho la secretaria de Estado saliente, Condolezza Rice, una señora, como dicen los guías turísticos del distrito federal “con muy mal carácter, amigos”.
Éstas son sus palabras en defensa del capitalismo: “Recordemos que se trata de un sistema que ha sido responsable de la mayor parte del progreso en el mundo... No pienso que hay una alternativa”.

Por de pronto, ya sabemos en qué cifra la señora Rice el progreso de la humanidad. Pero el asunto es que sí hay alternativa. La actual crisis no está poniendo en cuestión el capitalismo liberal, al menos con este adjetivo, sino la especulación, o derivada evitable del modelo.

Veamos, entre liberalismo y capitalismo existe la misma diferencia que entre erotismo y pornografía. Sin duda el amor erótico es muy noble, pero en cuanto separamos el adjetivo del sustantivo la empezamos a fastidiar, y entonces ambos fenómenos, lo erótico y lo porno, comienzan a parecerse como dos gotas de agua.

En suma el amor erótico, el liberalismo, supone dos elementos, ambos estupendos: propiedad privada e igualdad de oportunidades (en el socialismo había igualdad, pero no había oportunidades). El derecho a la propiedad privada implica el control de los propios bienes, preferentemente frente al Estado y frente a las grandes corporaciones, a veces más poderosas que los Estados y sus aparatos fiscales confiscatorios. La igualdad de oportunidades implica la libertad de iniciativa económica. Consecuencia directa de la igualdad de oportunidades. El problema es cuando unos pocos grandes ahogan a muchos emprendedores pequeños. Es decir, casi siempre.

Señora Rice: nadie quiere cambiar el sistema, entre otras cosas porque todos los partidos que hoy se llaman socialistas practican el capitalismo más ramplón, procedan de la izquierda o de la derecha, al menos según la definición que de ambas proporcionaba el psiquiatra López Ibor: “La izquierda sitúa el paraíso al final de la historia, la derecha al comienzo de los tiempos”. Cuando los partidos que se llaman de izquierda hablan contra el pensamiento único capitalista no reparan en que ellos han sido los que han creado dicho pensamiento único, por la sencilla razón de que lo han asumido como propio.

Ahora bien, el problema no es que haya alterativa al modelo, es que lo que han pasado de moda son los modelos, desde el feliz día en que las religiones -o cosmovisiones, incluidas la atea- sustituyeron a las ideologías.

Dicho de otra forma, yo no ocuparía un minuto de tiempo en cambiar de modelo sino en corregir el actual. La propiedad privada sufre un doble ataque por parte de un Estado confiscatorio, que primero nos quita el dinero y luego nos ofrece prestaciones, olvidando su carácter subsidiario y por parte de unos intermediarios, especialmente los intermediarios financieros, los que han provocado el actual ‘kilombo’. O es que el ahorrador, y el inversor, saben dónde se invierte su dinero. Con nuestros impuestos, damos un cheque en blanco al Estado, con nuestros ahorros, damos un cheque en blanco a los gigantescos mercados financieros que, además, nos los hacen perder y, encima, pueden provocar que nuestra empresa nos eche a la calle... aunque nos seamos ni ahorradores ni inversores. Como decía un personaje de la calle, entrevistado en un canal de TV: “A mí ni me va ni me viene que la Bolsa suba o baje. Nunca he comprado acciones”. En efecto, quien empela su sueldo para llegar a fin de mes no le sobra mucho para invertir en Bolsa, así que hasta al abrigo de los ‘crash’, pero se equivocaba nuestro hombre: lo que ocurre en Bolsa sí le va y le viene. Rara vez se beneficiará de una subida bursátil, peor sufrirá en propias carnes el ‘crash’.

Por tanto, se trata de mantener la propiedad privada y la igualdad de oportunidades de todos como los puntales del sistema capitalista. Precisamente, los dos aspectos que se ha cargado el capitalismo salvaje que vivimos: nuestra propiedad privada es fiduciaria (no decidimos dónde va el dinero de nuestros impuestos ni que riesgo asumen nuestros ahorros, y, si somos accionistas, mandamos menos que un asalariado medio) y, al mismo tiempo, la monstruosidad en que se han convertido los mercados financieros hace que ganen los especuladores y pierda todo lo que es pequeño: los pequeños ahorradores, los pequeños inversores y los pequeños accionistas.

No señora Rice: no hace falta suprimir el capitalismo, lo que hace falta es que no sea salvaje, que la libertad no degenere en meter la zorra en el gallinero y que el pez grande -y no propietario, sino gestor- no se coma la chico -propietario- pero no gestor. Es decir, que el capitalismo no consista, al menos no sólo, en jugar con el dinero de los demás.

Jose Carlos Molina dijo...

Todo me parece muy bien, pero para mi, aparte de oir y leer cosas que no comparto, es del mayor interés que la izquierda global hable. Que hable proponiendo un proyecto factible de carácter global. Y proponiéndose la conveniente auto reforma de cada organización en los Estados nacionales. También el sindicalismo global y, por lógica extensión, la transformación del sindicalismo de los antiguos en sindicalismo de los modernos.

De eso trato en mi post y no de que nadie me de lecciones ya sabidas.

Malo Malísimo dijo...

Con perdón querido amigo, pero no me resisto. Estimado marianillo, si el bueno de Don Emiliano pudiese de nuevo empuñar su 30-30, de seguro que terminaba antes que despues con los culpables de esta Crisis y con la Crisis misma. Si la solución es muy facil, lo que no hay es c...es para hacerlo. Se nacionalizan los bancos y entidades crediticias, los responsables responden con Todo su patrimonio y si de paso colgamos a algunos, y no por el cuello, de seguro que dinero... de sobra.
¡Viva Zapata!

Anónimo dijo...

La cuestión de la propiedad es central. Una nueva civilización no será posible si no es sobre la base de una propiedad colectiva, aunque diversa, y con participación y mecanismos democráticos. También, es vital la cultura, la instrucción. Es imprescindible que la izquierda vuelva a tejer una red de complicidades culturales, vuelva a actualizar, con los recursos del siglo XXI, los ateneos obreros, los centros de discusión, artísticos y de ocio, de socialización de la experiencia vital, de la camaradería, de la vida. Porque la televisión dominada por el poder tiene dentro a un fascista que empuja a los ciudadanos a la degradación, al embrutecimiento, a la enajenación. Puede parecer radical, pero es imprescindible: hay que asaltar las televisiones, acosar a los mercaderes de la miseria cultural, del fanatismo deportivo, hay que denunciar a los gestores de la bazofia televisiva, gestionar el sabotaje a la cultura basura —¿por qué no alguna batucada, por ejemplo, para empezar, señalando a los patronos y los capataces de la degradación?—, por mucho que esos programas cuenten con millones de seguidores esclavizados, consumidores pasivos de los detritus del sistema.

Jose Carlos Molina dijo...

El final del predominio norteamericano en las relaciones internacionales, que se anuncia en el horizonte, y la crisis de la globalización neoliberal, abren grandes oportunidades para los desposeídos del mundo, para los trabajadores de las áreas industriales y las zonas desarrolladas del planeta; pero también son un riesgo: el capitalismo puede metabolizar la crisis actual, desarbolando al mismo tiempo a la izquierda. Quince años después de la desaparición de la URSS, la injusticia y la explotación continúan gobernando el planeta, y los famosos “dividendos de la paz” se han revelado una sucia mentira. Otra mentira más. La loca carrera por el beneficio a cualquier precio, la rapiña como principio rector de las relaciones internacionales (acompañada de la retórica del comercio como motor del desarrollo que siguen recitando las instituciones y los gobiernos), la lógica de la fuerza, la limitación de la libertad, la persistencia del hambre, la destrucción de los ecosistemas, la corrupción rampante de las grandes compañías multinacionales y gobiernos que no dudan en recurrir al soborno, a la delincuencia, al maridaje con el crimen organizado a través de las cloacas del sistema que reciclan hasta el dinero de la extorsión y la esclavitud, el impulso de nuevas guerras, la reformulación de un nuevo imperialismo que no duda en recurrir al exterminio de centenares de miles de ciudadanos inocentes en guerras de expolio y escarmiento, todo ello, exige una izquierda decidida, revolucionaria. La paradoja es que en el momento en que son más necesarias que nunca políticas y programas anticapitalistas, de claro contenido socialista, la izquierda europea sigue viviendo en el pasado, temiendo por su propio futuro, atenazada por el miedo al vacío, por la reclusión, por el fracaso. Hay que arrebatar a la derecha la bandera de los derechos humanos, de la seguridad y de la libertad, que con tanto cinismo (y tanta eficacia) está utilizando. El capitalismo es inseguro, pero ha conseguido hacer creer a buena parte de la población que no estamos aquí para corregir la injusticia, sino para acostumbrarnos a ella.

Por eso, una de las cuestiones centrales que la izquierda debe plantearse es la búsqueda de una nueva civilización. Hay que tener ideales, como decían los viejos dirigentes del movimiento obrero, pero también pautas de conducta, y hay que crear un nuevo discurso capaz de enfrentarse al del capital. En esta encrucijada, uno de los riesgos más graves de nuestro momento histórico es que Estados Unidos pretenda detener su relativa y constante decadencia con el recurso a una guerra generalizada, que pondría al mundo frente a una catástrofe de consecuencias imprevisibles. Guerras sanguinarias, como las de Yugoslavia, Afganistán e Iraq, han sido iniciadas en los últimos años por los órganos rectores del capitalismo mundial, que pone así de manifiesto su cerrada determinación, y debe recordarse que tanto el gobierno Clinton como el de George W. Bush han insistido en que “el único país imprescindible del mundo son los Estados Unidos”. En ese enunciado está la rotunda convicción de Washington y del capitalismo dominante, y en él hay una clara amenaza para el resto del mundo: la devastación es posible. Pero no todo está perdido, porque la deconstrucción del capitalismo es, además de necesaria, posible.

Ichigo dijo...

vale, sr. borrego derechista amante de capitalismo salvaje anónimo.
si no quieres que vuelva la peseta, sé amigo de los banqueros neonazis con ganas de chutarse de heroína. firma tu estúpida hipoteca, pasa tropemiles de años y ya verás cómo eres de verdad Europa, si es que te atreves, cobardica.