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viernes, 8 de mayo de 2009

The Patio of Monipodio




Curiosamente, los hombres a menudo volvemos al punto de partida después de pasar por los antípodas. Esto es lo que me temo que ocurre en la actualidad con la economía. Partiendo del capitalismo y su histórica preferencia por el monopolio, pasando por la socialdemocracia de los valores compartidos, hemos regresado al Patio de Monipodio. A esa vieja cueva troglodita, oscura, donde la vida vuelve a ser el enfrentamiento entre explotadores y explotados.
En los tiempos de crisis han de aparecer nuevos principios. Hoy, frente al economicismo atroz y monocrático que socializa las pérdidas, privatiza las ganancias y excluye a los más necesitados, debe alzarse la hora de la democracia plena, porque no hay democracia sin bienestar y viceversa. Y en un mundo más civilizado primará un día la tutela de todos frente al imperio de los pocos o si no el futuro se convertirá en un lugar parecido a una plaza de toros mansos. Un ruedo de cabestros ciegos inevitablemente heridos, no ya por el estoque gallardo del guerrero y del libertador sino por la encefalopatía espongiforme del insolidario, que nos convierte en algo inútil como un buey sin yunta que a rastras, sin aplausos, sin indultos, se llevan los mulos del olvido hacia ninguna parte.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Delphi Automotive Systems. "Hemos cerrado"


La Bahía de Cádiz grita: DELPHI NO SE CIERRA.
Tras más de veinticinco años en la Bahía de Cádiz, 62,14 millones de euros recibidos en subvenciones e incentivos, liderazgo en productividad del grupo y en mejoras de procedimiento y gestión interna, que auparon a la cúspide del grupo a los directivos de la factoría de Puerto Real, como fue el caso de Ignacio López de Airrortúa, superlópez, o el de Alberto Rojas actual Director de Delphi Steering Europa, con carga de trabajo y nuevos pedidos de Ford y Lancia que la actual dirección no admite, decide, ilegal y unilateralmente, el cierre de la factoría.
Las causas alegadas por la empresa para adoptar esta decisión son la quiebra del grupo empresarial en 2005 y la exclusión de la factoría de Puerto Real en la venta del paquete global de las divisiones de direcciones y transmisiones a Platinum Equity, por las perdidas acumuladas de 150 millones de euros en los últimos cinco años, negando en todo momento que se trate de un problema de deslocalización empresarial.
Efectivamente la raíz del problema se encuentra en la pésima gestión de los directivos del grupo, que en menos de diez años han convertido al líder de la automoción mundial en un gigante con pies de barro que pierde sus mercados, incluido el propio de Norteamérica, a favor de otras marcas japonesas y europeas que han innovado reduciendo el consumo energético, apostando por nuevas tecnologías y energías limpias, y por los métodos de trabajo en equipo. El comienzo del declive de General Motors se inicia con la salida de Ignacio López de Arriortúa del Consejo de Administración. La soberbia y prepotencia de los consejeros norteamericanos se impuso sobre la conciencia de los retos a los que se enfrentaba la industria automovilística en un mercado global. Y ahora, desde la lejanía, se quiere hacer pagar a los trabajadores de la factoría de Puerto Real y sus familias por la ineptitud y negligencia de los directivos norteamericanos.
Pero no es cierto que la factoría gaditana de Puerto Real sea deficitaria. No es aceptable el argumento de las perdidas de 150 millones de euros de los últimos cinco años. Como trasnacional el grupo empresarial ha estado planificando los resultados económicos de sus factorías nacionales, minimizando impuestos en España y enjugando las perdidas generadas por su matriz norteamericana, mediante un precio excesivamente bajo de venta de los accesorios producidos en Puerto Real a la matriz.
La carga de trabajo y los nuevos pedidos es la prueba palpable del buen hacer y de la competitividad de la plantilla de la factoría puertorealeña.Tampoco es cierto que no se trate de un caso de deslocalización. Esta incluye diversas situaciones: el traslado de las actividades productivas, todas o parte, a países emergentes de bajos salarios (PEBS) instalando una nueva empresa o recurriendo a la subcontratación; la instalación de una nueva unidad productiva directamente en un PEBS para vender sus productos en países desarrollados; y sustituir un subcontratista por otro de un PEBS de productos intermedios, que sería el caso que el posible comprador de las divisiones de dirección y trasmisiones, Platinum Equity, se haya planteado con la producción realizada en Puerto Real. De ahí el interés manifestado por la dirección en presentar el cierre de la factoría como un hecho consumado, y el acierto de la decisión del Comité en responder con la ocupación de la factoría, evitando su cierre real, la negativa a paralizar la producción y la contundencia en la consigna de que Delphi no se cierra. Delphi quiere negociar el coste del cierre. Mantener la actividad le rompe la estrategia de venta y el diseño de su actividad en el futuro.
La principal amenaza para la humanidad en las condiciones actuales de carencia de contrapoderes sociales y políticos mundiales es la deslocalización de las empresas, la movilidad del capital, a la que los actores sociales y políticos responden con estrategias nacionales impotentes que terminan provocando la mundialización totalmente desequilibrada que padecemos.
La impunidad de las trasnacionales es manifiesta en flagrantes violaciones de la legislación medioambiental y laboral de los Estados. El margen de maniobra es mínimo en casos como Delphi, es necesario un “milagro” para evitar el cierre de la factoría de Puerto Real.
¿Es posible ese milagro? Depende, en primer lugar, de la unidad, determinación y confianza en si mismo de los propios trabajadores de la factoría de Puerto Real, en segundo lugar, del apoyo y determinación de todas las administraciones públicas: ayuntamientos, Diputación, Junta de Andalucía, Administración Central, universidades y centros de investigación; y, por último, del apoyo firme y decidido de toda la población de la Bahía de Cádiz.
A ello se han puesto manos a la obra, para lograr transformar la crisis de la amenaza de cierre en oportunidad para generar en torno a la tecnología y buen hacer de los trabajadores de la factoría un ejemplo de respuesta a los problemas generados por la globalización neoliberal del capital.
Si Delphi no da marcha atrás, los trabajadores están dispuestos a desarrollar el cluster (distrito industrial de Delphi y sus auxiliares) y los sistemas de administración-universidad-empresa y otros instrumentos de transferibilidad de la investigación y el conocimiento a los productos de la factoría. Desarrollando la “región del conocimiento” en la Bahía de Cádiz partiendo de la plantilla, tecnología, productos, mercados y relaciones institucionales de la factoría de Puerto Real.
La Agencia de la Innovación de la Junta de Andalucía y los Departamentos especializados de la Universidad de Cádiz deben ser cooperadores necesarios en explorar la viabilidad técnica de mantener los productos de Delphi sin pertenecer al grupo; mantener sus mercados actuales en el sector automovilístico y la posibilidad de ampliarlo a sectores como el aeronáutico, naval y el emergente de energías renovables utilizando la maquinaria y tecnología existente en la factoría y dotándolo de un centro de I+D+I externo y en red con la misma ubicado en la Bahía de Cádiz, que acerque al territorio y su población la toma de decisiones; las condiciones para su viabilidad financiera; y la posibilidad de crear una Sociedad Anónima Laboral (SAL) entre los miembros de la plantilla que apuesten por el mantenimiento del empleo y la actividad productiva.
Delphi no se cierra, porque está en la Bahía de Cádiz y allí lo posible lo hacen porque es su obligación, lo imposible lo transforman en posible y, asimismo, lo hacen.
No hay milagros, sino constancia, perseverancia y convicción.
DELPHI no se cierra.

martes, 13 de febrero de 2007

Ignacio Ramonet


Ignacio Ramonet: un hombre honesto.

Ignacio Ramonet, director de Le Monde diplomatique, es una de las cabezas mejor organizadas que existen en el mundo de la cultura. A él conviene lo que el presidente Burguiba dijo del joven Béchir Ben Yahmed, que tantos éxitos periodísticos cosecharía al frente de Jeune Afrique, "sabe terminar bien una frase... porque su cabeza está bien estructurada".

Español reciclado en la Francia del esprit y de la grandeur, de Montaigne y de Voltaire, es un ciudadano universal con la mayor capacidad de seducción en sus certeros análisis de la realidad social.
El periódico que dirige y sus libros son referentes obligados en geopolítica y estrategia internacional así como en teoría de la comunicación audiovisual de cuya cátedra, en París-VII, es maestro de prestigio.
Ante esta época del calamar, en la que todo parece convertirse en tinta y se publican libros como hongos aunque uno tenga que abandonarlos nada más abrirlos porque están huecos y sin substancia, es refrescante acercarse a fuentes tan claras y ricas como los escritos de Ramonet. Un mundo sin rumbo, La tiranía de la comunicación, Télévision et pouvoirs, Nouveaux pouvoirs, nouveaux mâitres du monde y su formidable participación en Pensamiento crítico vrs. pensamiento único, entre otros, se encuentran entre las mejores obras que abordan el poder de los medios de comunicación de masas y la tiranía de quienes manipulan las vidas de millones de seres al controlar la economía por medio del pensamiento único "esa especie de doctrina viscosa que, insensiblemente, envuelve cualquier razonamiento rebelde, lo inhibe, lo perturba, lo paraliza y acaba por ahogarlo". Él fue quien lanzó el concepto y la expresión de pensamiento único que tanta fortuna habría de alcanzar.
Pocos analistas han estudiado tan certeramente lo que denominó la "geopolítica del caos" que, desde el final de la guerra fría, en 1989, se ha expandido en el mundo sumiendo en la violencia a un enorme número de países: más de sesenta conflictos han provocado centenares de miles de muertos y más de diecisiete millones de desplazados. Denuncia que los conflictos, la violencia y las convulsiones no son exclusivamente militares pues otras guerras se desarrollan a escala planetaria, donde se ahonda el abismo de las desigualdades y las transnacionales amplían su poder ante la impotencia de los Estados, los sindicatos, los partidos y los movimientos sociales junto con la mismos medios de comunicación social que habían apostado por la libertad y por la esperanza.
Hace 20 años había publicado La golosina visual que acaba de reeditar en versión actualizada dada la irrupción de Internet y la progresiva desaparición de la información de calidad. En ella, Ramonet analiza el impacto de la megafusión de AOL (que valía 5.200 millones de dólares) con el conglomerado Time-Warner-CNN-EMI (26.600 millones) presentándolo como una de las aberraciones de la nueva economía: AOL absorbió a Time-Warner a pesar de tener ésta un valor muy superior antes de la descomunal valorización en Bolsa de ambas.
Con esa fusión Internet se convierte en una amenaza para los medios de comunicación tradicionales pues "integra la televisión, el cine, la edición, la música, los videojuegos, la información, los datos bursátiles, el deporte, la banca personalizada, la venta anticipada de localidades para espectáculos o billetes de avión, la mensajería electrónica, etc. Internet es ya el único ente capaz de suministrar 24 horas sobre 24 y 7 días sobre 7, informaciones, conocimientos, distracciones, ocio, servicios y compras".
Acostumbrados a las tres funciones de la televisión: informar, educar y distraer, lo novedoso y alarmante es que, con Internet, estas tres funciones se conviertan en: vigilar, anunciar y vender. Vigilar, porque cada intervención sobre la red deja un rastro que los amos de Internet podrán manipular. Anunciar, porque la economía de Internet es esencialmente publicitaria. Vender, porque ese será el objetivo principal de Internet.
El capital del nuevo medio de comunicación son los internautas que entran en un portal de acceso a la red. Antes los media vendían información a los ciudadanos. Ahora, a través de la red, venden consumidores a los anunciantes. "Se trata de una revolución copernicana", dice Ramonet. Y si la información se ofrece gratis ¿por qué los medios van a correr con muchos gastos para obtenerla?
Recuerda nuestro autor que en los medios siempre se han dado trucajes y mentiras, pero su número se ha desbordado. Y cuenta una serie de casos llenos de interés y que pueden servirnos como aviso de los que nos espera.
Impresionan las palabras con las que concluye la Introducción: "Hoy sabemos, con espanto, que nuestra sumisión y el control de nuestros espíritus no serán conquistados por la fuerza sino a través de la seducción, no como acatamiento de una orden, sino por nuestro propio deseo, no mediante el castigo, sino por ansia de placer..."
Por eso, dice, es urgente recordar el grito de alerta lanzado ya hace tiempo, en 1931, por Aldous Huxley: en una época de avanzada tecnología, el riesgo más grande para las ideas, la cultura y el espíritu, llegará antes de un enemigo de rostro sonriente que de un adversario que inspire odio y terror.

En un aeropuerto español hay un espléndido mural con estas palabras: "Lo que se ve es visión de lo invisible". Ramonet prefiere citar a René Char: "Si el hombre a veces no cerrara soberanamente los ojos, acabaría por no ver lo que vale la pena contemplar". El Buda dice en el Dharmapada que no dejemos escapar el instante.

jueves, 1 de febrero de 2007

Lula en Davos. Sonho e realidade

El pasado viernes 26 de enero, durante el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente mexicano tuvo ocasión de hablar ante un auditorio tan concurrido como selecto. Pero, para su sorpresa, recibió una firme respuesta del presidente de Brasil. Aunque el cruce no fue violento, deja claro que existen serias diferencias entre el norte y el sur de América sobre el tipo de sociedad que se quiere diseñar y el rumbo económico a seguir.
Todo empezó cuando Felipe Calderón criticó los "prejuicios" contra el libre comercio que impidieron la concreción del Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), las expropiaciones llevadas a cabo en Venezuela, Bolivia y Argentina y las "dictaduras personales vitalicias". Aunque Calderón no mencionó los nombres de los presidentes de Venezuela y de Bolivia, la referencia fue clara. Luiz Inacio Lula da Silva le respondió reivindicando el bloque sudamericano. De Chávez, el brasileño señaló que ha ganado tres elecciones democráticamente. De Morales, afirmó que si alguien tiene miedo a la nacionalización del gas, debe entender que los recursos naturales son la única riqueza que tiene Bolivia.

Lula y Calderón participaron juntos en la sesión plenaria "América Latina amplía sus horizontes". También le contestó a Calderón el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quien dio por muerto el ALCA. Este proyecto, impulsado por Estados Unidos en 1994 durante la Cumbre Iberoamericana de Miami, supone la implementación de un acuerdo de libre comercio en todo el continente. Aunque a primera vista parezca aceptable, líderes regionales y economistas argumentan que los paises con poco desarrollo económico no podrían competir en condiciones de igualdad con otros más desarrollados, y que abrir sus fronteras significaría que ser "arrasados" por las corporaciones de EEUU.

Según Calderón, el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México, Estados Unidos y Canadá, firmado en 1994, ha dado frutos en su país. Según cómo se mire, la afirmación puede ser correcta. Pero no han desaparecido los niveles de pobreza en México, y la emigración masiva de mexicanos empobrecidos a Estados Unidos en prueba de ello. Los indices económicos que se dan a conocer reflejan las operaciones de las empresas cuyas ganancias casi nunca benefician al conjunto de la sociedad.

La contraposición entre "libre comercio" neoliberal y economía socialmente orientada se expresó con crudeza durante la Cumbre de las Américas, celebrado en Mar del Plata (Argentina), en el año 2005. El entonces presidente mexicano, Vicente Fox, se convirtió en el vocero del ALCA contra viento y marea. Enfrente, casi toda América del Sur.

Miles de personas marcharon entonces contra el ALCA y contra la presencia del presidente de EEUU, George Bush. La polarización del debate llegó a niveles insospechados gracias a los comentarios de Fox y las respuestas de Hugo Chávez, quien llamó a su homólogo mexicano "cachorro del imperio". Fox regresó con las manos vacías y con menos amigos que antes: algo común con Fox en materia de relaciones exteriores.

Al llegar Felipe Calderón a la presidencia, después de ganar las controvertidas elecciones del pasado 2 de julio del 2006 con un margen de 0,5% de los votos, afirmó que mejorar las relaciones con el resto de América Latina sería una de sus prioridades. Pero su política no sólo pretende reparar las malas relaciones creadas por el gobierno de Fox; según algunos comentaristas mexicanos, responde a los intereses de Washington y convierte a México en caballo de Troya de Estados Unidos para extender su dominio en un continente mas bién crítico y hasta opuesto a Washington. El comportamiento de Calderón en Davos parece confirmar esta percepción. Porque Calderón no solo "regañó" a los gobiernos americanos que no comparten su filosofía politico-social, sinó que afirmó que no ofrecen la seguridad que las corporaciones extranjeras necesitan para invertir en el continente. A diferencia de México, por supuesto.

Bonito ejemplo de solidaridad americana, que el propio Calderón dijo sentir cuando asumió la presidencia. Aunque aún no se conocen reacciones por parte de los gobiernos criticados, es seguro que habrán tomado nota de los comentarios de Calderón y que, tarde o temprano, se los cobrarán. No es para menos. Las afirmaciones tuvieron el fuerte tono paternalista y de arrogancia de los representantes del gobierno de EEUU. ¿Sabrá Calderón a qué país representa? ¿O quiere robarle a su antecessor el papel de "cachorro del imperio"? Por cierto: no le queda nada mal.

Luiz Inacio Lula da Silvá é mesmo um grande tipo.

martes, 30 de enero de 2007

El Efecto "Huida"

Treinta mil africanos llegaron a las costas españolas durante el último año.

Personas que arriesgan su vida para salvar a sus familias de una vida miserable.

Uno de cada seis niños africanos muere antes de cumplir los cinco años por malnutrición y enfermedades prevenibles. Es el poderoso efecto huida que provoca la pobreza.

Estamos obligados a hacer algo, no basta con intentar ponerle vallas al campo, indaguemos en los motivos de esa "huida", seguro que encontramos los medios para acabar con esa sangría.

Que pena, da lástima que África sea un continente maldito. ¿Quién tiene la culpa?

sábado, 27 de enero de 2007

La Utopía que se hizo realidad

Cierto amigo neoliberal y conservador me dijo en Badajoz una vez, después de un viaje de turismo a los Estados Unidos: "Allí todo lo que te rodea es la utopía realizada. El ser humano no puede aspirar a más. La prueba está en que todas las guerras del mundo se deben a que unos y otros quisieran tener lo que ellos tienen."Entonces, después de volver camino de mi casa, yo me plantee una pregunta radical. Después del colapso que se produjo del llamado socialismo real, ¿queda sólo entregarse a las leyes del mercado y aspirar a un bienestar de clase media acomodada? ¿Es eso la utopía realizada en esta era de la supuesta muerte de las ideologías proclamada por Fukuyama?La hegemonía neoliberal en el mundo se basa no sólo en el derrumbe del socialismo real, al cual caracteriza como fracaso económico por ineficiencia del Estado, sino también en la justa crítica a la corrupción del Estado benefactor en general. A lo cual contrapone la eficiencia de la iniciativa privada y su supuesta incorruptibilidad, la cual se atiene a las leyes del mercado (que equipara con las de la libertad) como reguladoras de la actividad económica y política. Pero a la vista está que la elite neoliberal no ha podido vender bien su producto. Asunto tanto más penoso cuanto que se trata de un conglomerado de especialistas en vender.
¿Es que el producto es bueno y los vendedores son malos, o es que el producto tiene algún defectillo que al consumidor no le satisface? Yo me adhiero a lo segundo.
La ideología del fin de las ideologías, que acompaña a la idea de la utopía realizada como la situación en la que el ser humano masificado se articula a sí mismo como consumidor, tiene el inmenso defecto de que no resulta muy appealing para mucha gente, pues no contiene en sí misma ningún relato del futuro que sea lo suficientemente apasionado como para que las masas, por medio del consumo, se identifiquen con él. Al proponer la utopía realizada como una sociedad de consumidores de clases medias y empresarios poderosos, que en el primero y el tercer mundo está a la distancia de privatizarlo todo y de reducir el Estado para usarlo sólo como gendarme de la "majestad de la ley" oligárquica, el producto a vender deja por fuera a millones de personas a las que no les va a interesar comprarlo porque están perdiendo sus empleos y no tienen perspectiva de encontrar otro.
Ya sé que el producto neoliberal vende también la idea de que si se dejan sueltas las leyes del mercado, y el Estado se reduce a su gendarme, los empresarios crearán innumerables fuentes de trabajo y que España abra aún más sus puertas a los inversores extranjeros, y que nuestros empresarios vayan a América Latina a crear en ella un emporio de prosperidad al estilo de los ex tigres asiáticos (que están resultando ser más de papel). Pero aún suponiendo que eso fuera cierto, el proyecto (o mejor, el producto) neoliberal sigue careciendo de una perspectiva de futuro apetecible que le augure al ser humano una vida mejor. Lo que hace es ofrecerle lo que ya consiguieron los llamados países desarrollados y cuyos problemas están a la vista.
Creo pues que lo que le falta al producto neoliberal para que se venda mejor es una dimensión utópica. Por eso, por increíble que parezca a algunos, todavía no puede competir con el socialismo democrático, a pesar de sus lógicos errores.
La humanidad necesita caminar en pos de sueños, y el producto que nos vende la gestión neoliberal sólo ofrece mercancías y servicios. La humanidad aspira a tener poder de gestión autónoma, y lo que la gestión neoliberal le ofrece es el consumo como fin supremo de la realización humana. Bienes y servicios. Unos creándolos y otros consumiéndolos. He ahí el fin de las ideologías. He ahí la utopía realizada.
¿Para eso nos invitan a destruir el Estado y privatizarlo todo?
El bienestar es sin lugar a dudas un objetivo apetecible y el consumo una actividad normal. Pero otra cosa muy muy diferente es inducir a la gente a buscar el bienestar de clase media como lo máximo que puede conseguir en su vida, no convirtiéndola en consumidora (lo cual estaría bien), sino en un ente consumista que traga hasta atragantarse y luego se muere diciendo que lo hace feliz porque se ha sentido feliz y realizado.
No, no me gusta esa utopía, yo quiero luchar por UN MUNDO MEJOR, pero para todos, sin exclusiones.