
miércoles, 28 de noviembre de 2007
Saramago, 85 años

martes, 13 de febrero de 2007
Ignacio Ramonet

Ignacio Ramonet: un hombre honesto.
Español reciclado en la Francia del esprit y de la grandeur, de Montaigne y de Voltaire, es un ciudadano universal con la mayor capacidad de seducción en sus certeros análisis de la realidad social.
El periódico que dirige y sus libros son referentes obligados en geopolítica y estrategia internacional así como en teoría de la comunicación audiovisual de cuya cátedra, en París-VII, es maestro de prestigio.
Ante esta época del calamar, en la que todo parece convertirse en tinta y se publican libros como hongos aunque uno tenga que abandonarlos nada más abrirlos porque están huecos y sin substancia, es refrescante acercarse a fuentes tan claras y ricas como los escritos de Ramonet. Un mundo sin rumbo, La tiranía de la comunicación, Télévision et pouvoirs, Nouveaux pouvoirs, nouveaux mâitres du monde y su formidable participación en Pensamiento crítico vrs. pensamiento único, entre otros, se encuentran entre las mejores obras que abordan el poder de los medios de comunicación de masas y la tiranía de quienes manipulan las vidas de millones de seres al controlar la economía por medio del pensamiento único "esa especie de doctrina viscosa que, insensiblemente, envuelve cualquier razonamiento rebelde, lo inhibe, lo perturba, lo paraliza y acaba por ahogarlo". Él fue quien lanzó el concepto y la expresión de pensamiento único que tanta fortuna habría de alcanzar.
Pocos analistas han estudiado tan certeramente lo que denominó la "geopolítica del caos" que, desde el final de la guerra fría, en 1989, se ha expandido en el mundo sumiendo en la violencia a un enorme número de países: más de sesenta conflictos han provocado centenares de miles de muertos y más de diecisiete millones de desplazados. Denuncia que los conflictos, la violencia y las convulsiones no son exclusivamente militares pues otras guerras se desarrollan a escala planetaria, donde se ahonda el abismo de las desigualdades y las transnacionales amplían su poder ante la impotencia de los Estados, los sindicatos, los partidos y los movimientos sociales junto con la mismos medios de comunicación social que habían apostado por la libertad y por la esperanza.
Hace 20 años había publicado La golosina visual que acaba de reeditar en versión actualizada dada la irrupción de Internet y la progresiva desaparición de la información de calidad. En ella, Ramonet analiza el impacto de la megafusión de AOL (que valía 5.200 millones de dólares) con el conglomerado Time-Warner-CNN-EMI (26.600 millones) presentándolo como una de las aberraciones de la nueva economía: AOL absorbió a Time-Warner a pesar de tener ésta un valor muy superior antes de la descomunal valorización en Bolsa de ambas.
Con esa fusión Internet se convierte en una amenaza para los medios de comunicación tradicionales pues "integra la televisión, el cine, la edición, la música, los videojuegos, la información, los datos bursátiles, el deporte, la banca personalizada, la venta anticipada de localidades para espectáculos o billetes de avión, la mensajería electrónica, etc. Internet es ya el único ente capaz de suministrar 24 horas sobre 24 y 7 días sobre 7, informaciones, conocimientos, distracciones, ocio, servicios y compras".
Acostumbrados a las tres funciones de la televisión: informar, educar y distraer, lo novedoso y alarmante es que, con Internet, estas tres funciones se conviertan en: vigilar, anunciar y vender. Vigilar, porque cada intervención sobre la red deja un rastro que los amos de Internet podrán manipular. Anunciar, porque la economía de Internet es esencialmente publicitaria. Vender, porque ese será el objetivo principal de Internet.
El capital del nuevo medio de comunicación son los internautas que entran en un portal de acceso a la red. Antes los media vendían información a los ciudadanos. Ahora, a través de la red, venden consumidores a los anunciantes. "Se trata de una revolución copernicana", dice Ramonet. Y si la información se ofrece gratis ¿por qué los medios van a correr con muchos gastos para obtenerla?
Recuerda nuestro autor que en los medios siempre se han dado trucajes y mentiras, pero su número se ha desbordado. Y cuenta una serie de casos llenos de interés y que pueden servirnos como aviso de los que nos espera.
Impresionan las palabras con las que concluye la Introducción: "Hoy sabemos, con espanto, que nuestra sumisión y el control de nuestros espíritus no serán conquistados por la fuerza sino a través de la seducción, no como acatamiento de una orden, sino por nuestro propio deseo, no mediante el castigo, sino por ansia de placer..."
Por eso, dice, es urgente recordar el grito de alerta lanzado ya hace tiempo, en 1931, por Aldous Huxley: en una época de avanzada tecnología, el riesgo más grande para las ideas, la cultura y el espíritu, llegará antes de un enemigo de rostro sonriente que de un adversario que inspire odio y terror.
En un aeropuerto español hay un espléndido mural con estas palabras: "Lo que se ve es visión de lo invisible". Ramonet prefiere citar a René Char: "Si el hombre a veces no cerrara soberanamente los ojos, acabaría por no ver lo que vale la pena contemplar". El Buda dice en el Dharmapada que no dejemos escapar el instante.
lunes, 12 de febrero de 2007
¿Que será primero el huevo o el fuero?

De las ceremonias de comer y cagar.
El comer y el cagar forman parte del mismo proceso fisiológico, constituyendo los puntos terminales. Por un extremo entran los alimentos; por el otro se expulsan los desechos. Sin embargo, las ceremonias son muy distintas. Comemos en grupo, cagamos en solitario. Naturalmente, se invocan razones de higiene. Pero cabe preguntarse si serán válidas en el futuro, pues los churros saldrán totalmente esterilizados.
Y bien, las posibilidades son variadas. Veamos. Puede que se siga cagando en solitario y también se coma en solitario, llenos de vergüenza de hacerlo en grupo; o que ambas funciones se cumplan en solitario o ambas en grupo, y limpiarse el culo sea un acto tan elegante como hoy limpiarse la boca, ni el material habrá que cambiarlo, servilletas de papel y papel de baño son una y misma cosa. Sin contar que "¡vete a la mierda!" ya no se entenderá como insulto y sí el "¡vete a los espaguetis!" o el "¡vete al filete!" o el "vete a la ensalada!".
El tiempo lo dirá.
martes, 30 de enero de 2007
El Efecto "Huida"
Personas que arriesgan su vida para salvar a sus familias de una vida miserable.
Uno de cada seis niños africanos muere antes de cumplir los cinco años por malnutrición y enfermedades prevenibles. Es el poderoso efecto huida que provoca la pobreza.
Estamos obligados a hacer algo, no basta con intentar ponerle vallas al campo, indaguemos en los motivos de esa "huida", seguro que encontramos los medios para acabar con esa sangría.
Que pena, da lástima que África sea un continente maldito. ¿Quién tiene la culpa?
sábado, 27 de enero de 2007
La Utopía que se hizo realidad
¿Es que el producto es bueno y los vendedores son malos, o es que el producto tiene algún defectillo que al consumidor no le satisface? Yo me adhiero a lo segundo.
La ideología del fin de las ideologías, que acompaña a la idea de la utopía realizada como la situación en la que el ser humano masificado se articula a sí mismo como consumidor, tiene el inmenso defecto de que no resulta muy appealing para mucha gente, pues no contiene en sí misma ningún relato del futuro que sea lo suficientemente apasionado como para que las masas, por medio del consumo, se identifiquen con él. Al proponer la utopía realizada como una sociedad de consumidores de clases medias y empresarios poderosos, que en el primero y el tercer mundo está a la distancia de privatizarlo todo y de reducir el Estado para usarlo sólo como gendarme de la "majestad de la ley" oligárquica, el producto a vender deja por fuera a millones de personas a las que no les va a interesar comprarlo porque están perdiendo sus empleos y no tienen perspectiva de encontrar otro.
Ya sé que el producto neoliberal vende también la idea de que si se dejan sueltas las leyes del mercado, y el Estado se reduce a su gendarme, los empresarios crearán innumerables fuentes de trabajo y que España abra aún más sus puertas a los inversores extranjeros, y que nuestros empresarios vayan a América Latina a crear en ella un emporio de prosperidad al estilo de los ex tigres asiáticos (que están resultando ser más de papel). Pero aún suponiendo que eso fuera cierto, el proyecto (o mejor, el producto) neoliberal sigue careciendo de una perspectiva de futuro apetecible que le augure al ser humano una vida mejor. Lo que hace es ofrecerle lo que ya consiguieron los llamados países desarrollados y cuyos problemas están a la vista.
Creo pues que lo que le falta al producto neoliberal para que se venda mejor es una dimensión utópica. Por eso, por increíble que parezca a algunos, todavía no puede competir con el socialismo democrático, a pesar de sus lógicos errores.
La humanidad necesita caminar en pos de sueños, y el producto que nos vende la gestión neoliberal sólo ofrece mercancías y servicios. La humanidad aspira a tener poder de gestión autónoma, y lo que la gestión neoliberal le ofrece es el consumo como fin supremo de la realización humana. Bienes y servicios. Unos creándolos y otros consumiéndolos. He ahí el fin de las ideologías. He ahí la utopía realizada.
¿Para eso nos invitan a destruir el Estado y privatizarlo todo?
El bienestar es sin lugar a dudas un objetivo apetecible y el consumo una actividad normal. Pero otra cosa muy muy diferente es inducir a la gente a buscar el bienestar de clase media como lo máximo que puede conseguir en su vida, no convirtiéndola en consumidora (lo cual estaría bien), sino en un ente consumista que traga hasta atragantarse y luego se muere diciendo que lo hace feliz porque se ha sentido feliz y realizado.
No, no me gusta esa utopía, yo quiero luchar por UN MUNDO MEJOR, pero para todos, sin exclusiones.
