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viernes, 1 de mayo de 2009

Uno de mi calle me ha dicho...



Como cantaba el Noi del Poble Sec, uno de mi calle.. me ha dicho que tiene un amigo que dice conocer a un tipo que un día fue feliz. Y me han dicho que dicen, que dijo que se tropezó en la calle con un sueño y se entretuvo experimentando nuevas sensaciones y asombrado,comprobó que le iban bien. Era un hombre como cualquiera: ignorado,desorientado,contaminado, acobardado, parado, hipotecado como cualquiera, aburrido,desconocido y poco atrevido donde lo hubiera. Pero asqueado dicen que decidió gritar: BASTA y dicen que dijo que se había rebelado contra los autores que habían conducido a la actual crisis económica global al mundo en que vivía, aquellos empresarios que le habían ofrecido el provocador prospecto de hacer retroceder las victorias en derechos humanos conquistadas por la gente trabajadora.
La prensa empresarial le había advertido a él, que había sido uno de los mimados trabajadores occidentales, que tenían que abandonar sus "estilos de vida lujosos" y las "rigideces del mercado" como seguridad del trabajo, pensiones, salud, educación y seguridad laboral, y otras tonterías anacrónicas. Sesudos economistas y Gobernadores de Bancos Centrales le habían advertido que era necesario aceptar salarios más bajos, jornadas más largas, beneficios y seguridad reducidos y otras "inflexibilidades" bajo la amenaza de mandarlo a la puta calle o desplazar la producción hacia otros lugares donde pueden encontrar trabajadores a una fracción de los costos de los "mimados trabajadores occidentales", mientras se benefician con altas tarifas proteccionistas y demás amenidades que los "mercados libres realmente existentes" proveen para los ricos.
Pero dicen que dijo que no estaba dispuesto a permitir que se usaran las mismas recetas para darle gusto a los que le habían abierto los ojos, a que lo pisotearan, a que lo manipularan y a que lo volvieran a explotar y dicen que dijo preguntando en voz alta que donde estaban los suyos, donde estaba la izquierda, que hacía esta para cambiar el mundo, no obtuvo respuesta pero decidió seguir soñando que un día llegara.
He preguntado por el tipo y uno de mi calle me ha dicho que han dicho las autoridades que pasó el peligro, que todo está bajo control, que se trataba de un caso aislado, pero no obstante recomiendan que se tomen precauciones, que quien lo prueba una vez sueña en reincidir.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Muhammad Yunus y su Banco




Muhammad Yunus no es Botín ni su tierna Ana Patricia, es un bengalí que en 1976 fundó el Banco Grameen en la aldea de Jobra. No está el bengalí para redondeos, euríbores, comisiones, apuntes y demás zarandajas de los banqueros, es otra cosa, su Fundación El papel principal del Banco Grameen es proporcionar microcréditos: grupos de cinco individuos reciben dinero en préstamo, con muy pocos requisitos, pero el grupo entero pierde la posibilidad de nuevos créditos si uno de ellos no logra cancelar. Esto crea incentivos económicos para que el grupo actúe de forma responsable, haciendo que el banco resulte económicamente viable.
La gran mayoría de los clientes (96%) son mujeres, situación inversa a la de los grandes bancos comerciales del país. El historial de pagos del banco es sorprendente también, con el 98,85% de los créditos que son cancelados (datos de agosto de 2006).
El total de dinero distribuido en créditos es de 290.000 millones de takas, unos 4.560 millones de euros.
La organización y su fundador fueron galardonados con el Premio Nobel de la Paz de 2006, "por sus esfuerzos para crear desarrollo económico y social desde abajo".
El banco funciona en más de 100.000 pueblos de países con las economías más variadas, porque la pobreza no sólo pertenece a los países subdesarrollados o, mejor dicho, empobrecidos. Porque eso del “desarrollo” no deja de ser un modelo que puede cambiarse ya que ni es absoluto ni sus frutos han sido positivos para la gran mayoría de la humanidad sino que, una vez más, los ricos lo han sido en gran parte a costa de los pobres explotando sus riquezas naturales y su mano de obra, a los que califican de “recursos”. Porque la pobreza no la crean los pobres, la pobreza la crea un sistema inhumano por insolidario.
Como dice, Juan Carlos García Fajardo, no podemos, porque no queremos. Otro mundo es posible porque es necesario y lo que es necesario puede encontrar los instrumentos para llevarlo a cabo. Es un quehacer inaplazable, como la libertad y el derecho a la felicidad. Esto es, a ser uno mismo en un ámbito general de solidaridad y de justicia. Para que nuestros hijos y nietos no nos consideren culpables al visitar los “museos” de la pobreza y de las guerras, y se preguntarán por qué permitimos que esto sucediera.
Aquí no hay OPAS, ni opados, ni opantes, ni posibles opadores, basta tan solo creer que es posible un mundo sin pobreza y, mucho más, sin miseria. Antes de crearlo, tenemos que ser capaces de imaginarlo porque nada grande se ha hecho realidad si antes alguien no lo soñó primero. En tiempos de la esclavitud, del sometimiento y discriminación de la mujer, de la pretendida superioridad de unas razas sobre otras, de unos sistemas sobre otros, nadie excepto los sabios y los visionarios valientes, se atrevían a pensar que era posible una sociedad estructurada sobre los principios de la justicia, de la libertad, de la igualdad y de la solidaridad.
Hoy vemos esa realidad en más de treinta países con cerca de mil millones de habitantes. Pero restan cerca de cinco mil millones de seres humanos que forman parte de nuestra familia, de la única familia sobre el planeta. Ni hay pueblos escogidos, ni razas superiores, ni destino que no podamos agarrar por el cuello y transformarlo, tan solo soñar y construir un mundo diferente aquí y ahora.
Por cierto no se si repunta la economía como quieren los exégetas, si habrá burbuja, si los Bin Ladden ( billetes de 500 euros saldrán de las lejanas cuentas y blindadas cajas), solo se que me parece que algo huele a podrido, no solo en Dinamarca, sino en todo este cochino mundo de color verde y de la bandera de la barra y estrellas.
Marianillo dice que ganará las Eleiçoes, pues nada duro chavea a la tarea, y que Aznar, Zaplan y Acebes te ayuden en tan magna tarea. Muchacho tú vales mucho, no olvido que eres Registrateur de la Propieté Priveé se entiende.
Adeuzinho voy a seguir persiguiendo ratos de campo, que van todos caminho de Marvao y de Bragança para invadir a los tugas.

domingo, 4 de marzo de 2007

United States of América. ¿ Pobreza o riqueza?


Fresno, California, año 2007.

Fresno.- El "sueño americano" no es tal para millones de personas que viven en Estados Unidos. La pobreza extrema crece a diario en un país que dedica una creciente parte de su PIB a la industria de guerra y se despreocupa de su propia gente.


Según artículo publicado por la empresa periodística McClatchy el pasado 23 de febrero, 16 millones de estadounidenses viven por debajo del umbral de la pobreza. En el año 2005 se consideraba en pobreza "aguda" a las familias de cuatro personas con un ingreso anual inferior a 9.903 dólares, así como a los individuos que ganan menos de 5.080 al año.


El texto se basa en datos oficiales del censo y fue elaborado por los analistas de McClatchy, que determinaron que "el número de pobres 'en extremo' aumentó un 26 por ciento entre 2000 y 2005. Esto es, un 56 por ciento más aceleradamente que el crecimiento de pobres en general en el mismo período". Estos porcentajes se refieren tanto a la población urbana como a la rural. El informe también comenta que existe "una inusual expansión económica" en Estados Unidos, lo cual quiere decir que la economía está muy bien, pero el salario de los trabajadores no ha aumentado.


Es más: dichos ingresos han disminuído constantemente durante cinco años seguidos. De hecho, el 43 por ciento de los 37 millones de pobres pasaron a un escalón más bajo aún: el de la pobreza extrema. Algo que puede parecer incomprensible en Estados Unidos, el país "de las oportunidades".


En el año 2001, EEUU entró en una recesión económica que fue controlada parcialmente gracias al apoyo federal a la industria de la construcción e hipotecaria por medio de la reducción de intereses. "En el campo ganaba entre 12.000 y 14.000 dólares al año, pero en la construcción mis ingresos se duplicaron", afirma Adrián López, inmigrante mexicano residente en Madera (California). Como él, miles dejaron de recoger cosechas para trabajar en la construcción de viviendas.


López tiene cuatro hijos y actualmente, debido a la desaceleración de la industria de la vivienda, se encuentra desempleado. Los trabajadores agrícolas no están mucho mejor. La mayoría carece de permiso de trabajo, lo que les impide recibir desempleo y otros beneficios oficiales. Este círculo vicioso-de gran beneficio para la multimillonaria economía agrícola- genera una población vulnerable y susceptible de pasar a niveles de pobreza "extrema".


Es interesante destacar que el material de McClatchy resalta que las víctimas de pobreza extrema no son solamente inmigrantes o miembros de minorías étnicas: 10,3 por ciento son blancos; 4,3 por ciento, negros; 3,7 latinoamericanos [sic] y y 0,7, asiáticos. Los autores del estudio expresan sorpresa por el crecimiento de la pobreza extrema, especialmente desde el año 2000.


¿Por qué "sorpresa"? Basta con ver lo que sucedió ese año: la llegada del señor George W. Bush a la presidencia de Estados Unidos. El Partido Republicano obtuvo la mayoría en el Contreso y Bush, como cabía esperar, implementó un programa que incluye: reducción de impuestos (que proporcionalmente beneficia más a las empresas), aumento del presupuesto de guerra y militar, reducción del dinero público destinado a educación y servicios sociales-incluida la asistencia médica a jubilados-, etc.


La "guerra contra el terrorismo" es la excusa para lograr la aceptación ciudadana a un proyecto que ya empieza a ser cuestionado, especialmente a la luz del fracaso militar en Irak.


El presupuesto de Bush para el 2008 incluye más reducciones para educación y salud pública. El presupuesto de Defensa del 2006 fue de 413.300 millones de dólares, un 5 por ciento más que en el 2005; y eso, ¡sin incluir los gastos para Irak y Afganistán! Este año, Bush ha pedido 70.000 millones para la "reconstrucción" de dicho Irak, dinero que en realidad va dirigido a ciertas corporaciones y operaciones militares. Y eso no es todo: se pedirán otros 100.000 millones adicionales para el mismo fin.


El presupuesto requerido para el 2008 incluye cifras similares, por lo que muchos críticos y analistas consideran que Bush pretende hacer permanente la economía de guerra. Esto significa que el pocentaje destinado a salud, educación, programas y servicios sociales continuará disminuyendo; y por lo tanto, caerán más familias al nivel de la pobreza extrema.


El juego politico orientado a las elecciones presidenciales del 2008 limita el margen de acción, sobre todo porque la oposición demócrata forma parte de dicho juego. Se habló mucho sobre el "mensaje" de las elecciones del pasado mes de noviembre del 2006 (rechazo a la guerra de Irak y al presupuesto de guerra), pero se ha hecho poco.


La política económica y social de Bush es la del militarismo y la de desviar un mayor porcentaje del dinero público a las empresas privadas, disminuyendo la asistencia pública y programas afines, desprotegiendo a millones de familias. Bush no se anda con vueltas ni lamenta la miseria. Así es como se acumulan las grandes fortunas. Y las grandes miserias.

http://www.mcclatchy.com/