
Cantaba un titipuchal,
Pobre voz que anda al garete
Yo tenía un chorro de voz
Anteanoche me fui a manifestar,
Al que toma y al que canta
Ante un mundo que se tambalea, cruje ante las desigualdades,cuartea valores intrínsecos a los seres humanos y fomenta desigualdades y exclusiones, algunos pretendemos sentar las bases de un nuevo orden, de una nueva cosmogonía en la que predominen valores como la libertad y la justicia social. Hacer realidad, hoy y ahora, la utopia posible : HACIA UN MUNDO NUEVO




Morir en soledad en nuestras sociedades.
Ciento nueve personas mayores de 65 han muerto en soledad en Madrid desde el comienzo de 2006 hasta hoy. Los mayores en París, Londres y el resto de grandes ciudades europeas han tenido suertes similares, especialmente en las épocas de calor que asaltan a personas desprevenidas y desorientadas por la falta de contacto humano.
Los seres humanos nos enfrentaremos a nuestra muerte en algún momento de nuestra vida. Pero duele pensar en una agonía que no tuvo respuesta hasta la muerte y en que un cuerpo haya sido hallado días y a veces meses más tarde por el ladrido incesante de un perro, por el ruido de la televisión o por el fuerte olor a descomposición.
Un profesor de idiomas preguntó a sus alumnos: “¿Cuál es el momento que determina la entrada de una persona a la vejez?” Uno de ellos respondió en su francés recién aprendido que “cuando deja de trabajar”. Esta respuesta refleja el modelo social de hoy en Europa, y en el mundo desarrollado, que convierte la vejez en un golpe repentino y no en un proceso que se da a lo largo de los años y que en cada persona se manifiesta de forma distinta.
La arbitrariedad de una cuestión laboral determina el tipo de vida que llevará una persona a partir de cierta edad. Parece como si las generaciones jóvenes presionaran para que estas personas cobren una pensión sin “molestar” a nadie mientras evaden su soledad frente al televisor que no dejará de decirles que sólo caben en esta sociedad la juventud y la belleza. Quizá no sea la persona quien apague ese televisor, sino que lo haga la policía, los servicios médicos o los forenses.
Las personas jubiladas tienen aún mucho que ofrecer a la sociedad. En Italia, un hombre joven encontró hace unos días a su abuelo congelado en la nevera del sótano de la casa donde murió hace siete años. El padre de este joven fingió llevar al abuelo a una residencia en otra ciudad para que se “curara” y lo congeló para no dejar de recibir la pensión mensual.
El sentido del vivir se pierde cuando las personas se convierten en medios para alcanzar un fin. Así pasa con todas las ideologías. Como el socialismo real que utilizó al hombre como herramienta para llevar a todo el mundo la revolución bolchevique. La nueva aurora nunca se asomó por el agotamiento de los pueblos oprimidos por un nuevo tirano. Hoy se trata de otra tiranía que tiene como fin producir cuanto más mejor para que las personas consuman más y sean reconocidas en función de lo que tienen.
Los países del Norte han exportado al Sur su modelo de consumo. Antes de que imiten también sus valores, conviene reafirmar el valor que se le da desde antaño a la figura del mayor como fuente de sabiduría. En algunos países de África, la muerte de un mayor se vive como se vivió el incendio de la biblioteca de Alejandría, porque deja de existir una fuente y un transmisor de saber y de valores.
La colonización consistió en decirles a los pueblos conquistados cómo tenían que vivir. Hoy, el Sur puede responder a países como España, que es la octava economía mundial, un Estado de Derecho con cuatro pilares y una sociedad de bienestar, que “una sociedad que no se ocupa de sus mayores está condenada al fracaso”, como explicó un concejal madrileño en protesta por la falta de recursos para las personas mayores.
Pero ni siquiera en el mundo desarrollado está todo perdido. Hay miles de voluntarios de organizaciones de la sociedad civil que han asumido un compromiso de participación ciudadana y de no idiotez (la falta de participación en lo público para los griegos de la antigüedad). Es posible comprometerse con una persona mayor para visitarla una vez a la semana en su casa, dar un paseo, acompañarla al médico, al banco o a cualquier otro sitio que sirva como excusa para compartir un rato y hablar. O para visitar a los enfermos que reciben menos visitas en los hospitales y que, en su mayoría, son personas mayores. Mientras el gobierno diseña y promueve leyes de pensiones y asistencia básica para estas personas, la sociedad civil debe despertar de su letargo para devolver al ser humano el único sentido del vivir: hacerlo para los demás.

¿Quosque tandem abutere patientia nostra?
El medicamento contra el cáncer de Novartis, el Glivec, puede aumentar su precio de 150 euros a más de 2.000 euros al mes si la farmacéutica suiza gana el juicio contra la ley de patentes india. Organizaciones, como Médicos sin Fronteras (MSF) o Intermon Oxfam, denuncian que no sólo está en juego la elaboración de este medicamento en genérico sino que se “cierre la farmacia de los pobres”, como algunos denominan a este país asiático.
India es el mayor proveedor de medicamentos genéricos de alta calidad y bajo coste para países empobrecidos, que no podrían pagar los altos precios de mercado de los laboratorios. Además, los fármacos genéricos contra el sida fabricados en India suponen más de la mitad de los que se utilizan en el mundo desarrollado, el 50% de los medicamentos que distribuye Unicef o el 70% de los utilizados en el programa de Estados Unidos contra el sida. Así, si prospera la demanda de Novartis, las consecuencias para el acceso a los medicamentos pueden ser catastróficas. Los más pobres tanto del Norte como del Sur no podrán costearse el tratamiento de sus enfermedades.
Las organizaciones de salud que trabajan en India explican que tan sólo la mitad de los que necesitan un tratamiento contra el cáncer pueden permitírselo en ese país. Mientras, la otra mitad aún no tiene acceso a ningún tipo de fármaco.
Los laboratorios explican que sin el sistema de patentes dejará de haber investigación de medicinas más eficaces contra las enfermedades. “Que no habrá nuevos medicamentos ni para ricos ni para pobres”. Las farmacéuticas invierten alrededor de 700 millones de media para la investigación de un nuevo producto. Su único modo de amortizar esa inversión, advierten, es a través de la exclusividad comercial. Sin embargo, esta idea choca frontalmente con el derecho fundamental a la vida. Un tercio de la población mundial no tiene acceso a los medicamentos indispensables para tener una buena salud. Más de 30.000 niños mueren cada día por enfermedades que se pueden prevenir y once millones de personas mueren cada año por enfermedades que tienen cura con acceso a medicamentos seguros y baratos.
En 2001, los países miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) llegaron al acuerdo de que las leyes de patentes dejarían de tener vigor si se estaba ante una crisis sanitaria. Las ONG sanitarias denuncian, sin embargo, que este acuerdo no ha llegado a ponerse en práctica de manera real. “Los laboratorios siempre han abortado las iniciativas de los países del Sur”, denuncia MSF. Pero no sólo las farmacéuticas han cortado la posibilidad de tener acceso a los fármacos, algunos gobiernos condicionan la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) a que los países firmantes respeten las patentes.
Si Novartis gana el juicio, se abrirá la caja de Pandora en varios frentes. Por un lado, países como Brasil o Sudáfrica podrán ser obligados a dejar de fabricar medicamentos genéricos a bajo precio, que tan buen resultado están dando en el control de enfermedades endémicas como el sida. Por otro lado, hay 9.000 solicitudes de patentes esperando ser revisadas en India. Los que más preocupan, 10 antivirales utilizados como segunda línea de tratamiento contra el sida.
Las farmacéuticas no dejan de ser empresas, cuyo fin es ganar dinero. Sin embargo, por su labor social “el fin no justifica los medios”. Los grandes laboratorios tienen en sus manos la salud y la vida de millones de personas. Enfermedades como la malaria no tienen vacuna porque sólo las poblaciones de los países del Sur la sufren. Sin embargo, cada año surgen nuevos productos contra la obesidad, la celulitis o la caída del cabello. La respuesta la daba el Premio Nobel de la Paz, Desmod Tutu: “Las personas, no los beneficios, deben estar en el centro de la ley”.

Un socialista puede discrepar, es su derecho, pero no puede estar públicamente haciendo fe pública de que se está por encima del bien y del mal, agravado el asunto cuanto se tiene un escaño de eurodiputada en el Parlamento Europeo.
Libertad de expresión, a discrepar, a exponer ideas, a contraponerlas, pero dentro del respeto a los que democráticamente dirigen el PSOE, pero parece que Rosa Díez va por otro camino.
La compañera Rosa Díez no se siente protegida dentro de nuestro partido por ser una minoría discordante. De hecho, la eurodiputada critica que, en España, “te estigmatizan por defender valores de común acuerdo con la otra gran fuerza política” del país.
Estas palabras las pronunció en Madrid en un coloquio de Con Vosotros, asociación que coincide en objetivos con la AVT, el Foro de Ermua y Basta Ya. En el acto, también estaba presente Isabel Tocino, ex ministra del primer Gobierno de José María Aznar. Díez comentó que a los miembros del PP vasco no les considera sus adversarios. Más bien “compañeros”, mientras tengan la obligación de “mirar debajo del coche cada mañana”.
Compañera, con cariño y afecto, medita y piensa, exprésate y defiende tus posiciones, pero por favor te ruego que en el seno de nuestro Partido, todos cabemos, tú también.
Un abrazo fraternal.


http://www.pt.org.br/site/assets/programagobierno.pdf


É curioso, coitados portugas, que um homem nascido na Hungría tem agora muita preocupaçao pelos lusos que moram na França, mais é mesmo política, curiosa, mais política.
No se trata de nada nuevo para los que ya lo conocian, eran muchos pero no la mayoría, pero si irrumpe en la sociedad extremeña cuando es elegido como candidato por el PSOE de Extremadura a la Presidencia de la Junta de Extremadura. Se trata de una persona atípica en la RES PUBLICA, aunque haya cincelado algo tan importante como nuestro Sistema Sanitario Público, marca impronta, establece un nuevo modo de ser, estar y aparecer frente a la ciudadanía.Proximidad, cercanía, andarín impenitente, viajero incansable, bonachón, simpático, buen oidor, atento a cualquier sugerencia, buen conversador y en especial capaz de interiorizar las más cotidianas sensibilidades de los ciudadanos de a pie.
Como los antiguos viajeros del siglo XIX, como los escritores de literatura de andar y de ver, Guillermo Fernández Vara, se mezcla con el paisaje y con el paisanaje, oye, escucha con atención, pregunta, pide opinión, pide permiso para conocer la intimidad del hogar de ciudadanos, comparte mesa y mantel con ellos, reflexiona, recicla y procesa.
Finalizadas sus interminables jornadas de trabajo, con sus notas y con lo que ha aprendido pergeña la realidad de una sociedad viva, la interioriza, la traslada a la cotidianeidad de los ciudadanos, e intenta con la suma de esas experiencias vitales que su mensaje, cristalizado en propuestas, sea lo más próximo a lo que sienten, piensan y desean aquellos que siguen creyendo que el arte noble de dedicarse en cuerpo y alma a la cosa pública, al servicio de los ciudadanos no es una actividad para iniciados, para una casta de privilegiados llenos de múltiples titulaciones académicas o de masters en Universidades de relumbrón. No, es simplemente detenerse en el manierismo, en el detalle, en lo próximo, en lo cercano, en lo que no aparece nunca en los medios de comunicación social: la vida simple de nuestros conciudadanos.
Esa nueva forma de ser, de estar, de aproximarse a la ciudadanía le pueden hacer parecer como una rara avis en este mundo tan complicado, pero no es cierto hay muchos como él, pero en él esas peculiaridades adquieren unas características propias, una impronta con olor, color y sabor. Cristalino como el agua, nítido, leal, comprometido y asumiendo que necesita de los ciudadanos, que necesita que estos lo vean como lo que simplemente es: un ciudadano más.
Gracias Guillermo por ser como eres.


En nuestra España se dan y son comunes, como en otras muchas sociedades desarrolladas, algunos fenómenos generales y otros específicos tales como: atentados terroristas desde hace décadas ( el último a finales del 2006), cientos de mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, centenares de muertos en accidentes de tráfico, pederastas que utilizan incluso a bebés, ancianos tapiados en sus viviendas por el acoso inmobiliario, personas que malviven en la calle, prostitución de menores, suicidios de niños por el acoso escolar, maltratos en comisarías y cárceles, abandono de ancianos, drogadicción, adicción al juego, anorexia, bulimia, obesidad, depresiones, SIDA, televisión basura, intoxicaciones, inundaciones, incendios, desapariciones de menores, robos, atracos, maltratro de animales en las corridas de toros, enchufismo, amiguismo, corrupción, evasión de impuestos, piratería, racismo, machismo, errores médicos, alto índice de paro y precariedad laboral, desigualdades sociales y económicas, etc.
¿Qué ocurriría si estas fueran las únicas informaciones que llegaran de nuestro país, a través de los medios de comunicación, hasta otros países? Sin lugar a dudas, la imagen de España sería pésima.
Esto es lo que ocurre desde siempre con la información que se nos presenta del continente africano. Tragedias y más tragedias. Y claro que hay problemas, ¡enormes!, pero también hay muchas personas que estudian y trabajan para llegar a ser algo en esta vida. Hay un montón de personas que montan negocios, que comercian; hay una economía muy dinámica, exportaciones e importaciones, grandes flujos de población que se mueven buscando oportunidades, ciudades con mucha vida cultural, grandes universidades con estudiantes llenos de proyectos. Pero esto no llega a los medios de comunicación. Lo que necesitan los africanos es la confianza del mundo en sus posibilidades, no la piedad, la caridad ni la compasión. Hay que hacer un esfuerzo para cambiar esta imagen falsa de que todo lo africano es negativo, y luchar contra los prejuicios.
Para que África deje de ser el hermano pobre del mundo, hay una pregunta clave: ¿por qué los productos africanos no pueden competir en el mercado internacional?



Colaborando con la justicia para el juicio del 11-M , que empieza mañana.Como uno cree, honestamente, que hay que ayudar a la justicia en el esclarecimiento de tan importante affaire, he recopilado algunos datos que pongo a disposición de la Sala por si le son de utilidad. Lo hago de forma desinteresada y además porque quiero que se sepa la verdad.
Ahí va el resultado de mis arduas pesquisas:
1.- La Guardia Civil dice ahora que el egipcio avisó al chino de que había dejado una casete del Koala en la kangoo del australiano (quien luego resultó ser asturiano).
2.- El jefe de los Tedax no informó de que encontraron Betadine en un establecimiento con el símbolo de la serpiente enroscada a una copa.
3.- Los Tedax hallaron restos de Zinedine en el pecho Materazzi.
4.- Entre los escombros del piso de Leganés se encontró un resguardo del zapatero.
5.- Los servicios secretos marroquíes están más limpios que los aseos de la estación de Atocha.
Alá, Al Kaeda... ¡Uy! perdón, quería decir 'Hala, ahí queda eso'

Por favor, es muy importante hacerse este auto examen ante la aparición de la Sejuela. El diagnóstico a tiempo puede ayudarnos a combatirla.SINTOMAS QUE DEFINEN LA APARICION DE ESTA PATOLOGIA:
1.- Si un café te produce insomnio.
2.- Si una cerveza te lleva directo al baño.
3.- Si todo te parece muy caro.
4.- Si cualquier tontería te altera.
5.- Si todo pequeño exceso en las comidas provoca aumento de peso.
6.- Si la mitad de la cuenta de la farmacia es de Viagra.
7.- Si el chorizo te cae pesadísimo, el picante te irrita y el ajo se repite.
8.- Si la sal te sube la presión.
9.- Si le pide al camarero una mesa lo más lejos posible de la música y de la gente.
10.- Si amarrarte los zapatos te da dolor de cintura.
11.- Si la TV te adormece.
12.- Si no toleras la música a alto volumen y piensas que es para muchachos.
13.- Si te dicen "señora" o "señor" en todos lados.
¡Todos esos síntomas son prueba irrefutable de que padeces de Sejuela! Sejuela ... Se jue la... juventud
Pruebe y comprobará si padece esta enfermdad.

